sábado, 24 de septiembre de 2016

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Noticia aparecida en el Periódico Mérida Comarca

Santa Eulalia en la parroquia de San José.
 Mañana del sábado:

















































Jesús Sánchez Adalid junto a Antonio Cabanas presentando el nuevo libro de Cabanas, "El Camino de los Dioses".























1 Lecturas

      En aquel tiempo dijo Jesús a los fariseos:
-Había un hombre rico que se vestía de púrpura y de lino y banqueteaba espléndidamente cada día.
    Y un mendigo llamado Lázaro estaba echado en su portal, cubierto de llagas, y con ganas de saciarse de lo que tiraban de la mesa del rico.
    Y hasta los perros se le acercaban a lamerle las llagas.
    Sucedió que se murió el mendigo, y los ángeles lo llevaron al seno de Abrahán.
   Se murió también el rico, y lo enterraron. Y, estando en el infierno, en medio de los tormentos, levantando los ojos vio de lejos a Abrahán, y a Lázaro en su seno, y gritó: “Padre Abrahán, ten piedad de mí y manda a Lázaro que moje en agua la punta del dedo y me refresque la lengua, porque me torturan estas llamas”.
   Pero Abrahán le contestó: “Hijo, recuerda que recibiste tus bienes en vida, y Lázaro, a su vez, males: por eso encuentra aquí consuelo, mientras que tú padeces. Y además, entre nosotros y vosotros se abre un abismo inmenso, para que no puedan cruzar, aunque quieran, desde aquí hacia vosotros, ni puedan pasar de ahí hasta nosotros”.
    El rico insistió: “Te ruego, entonces, padre, que mandes a Lázaro a casa de mi padre, porque tengo cinco hermanos, para que, con su testimonio, evites que vengan también ellos a este lugar de tormento”.
    Abrahán le dice: “Tienen a Moisés y a los profetas; que los escuchen”.
    El rico contestó: “No, padre Abrahán. Pero si un muerto va a verlos, se arrepentirán”.
    Abrahán le dijo: “Si no escuchan a Moisés y a los profetas, no harán caso ni aunque resucite un muerto”.

Para la Semana

Lunes 26:
Job 1,6-22.     El Señor me lo dio, el Señor me lo quitó, bendito sea el nombre del Señor.
Sal 16.     Inclina el oído y escucha mis palabras.
Lucas 9,46-50.     El más pequeño de vosotros es el más importante.
Martes 27:
Job 3,1-3.11-17.20-23.     ¿,Por qué dio a luz a un desgraciado?
Sal 87.     Llegue, Señor, hasta ti mi súplica
Lucas 9,51-56.     Tomó la decisión de ir a Jerusalén
Miércoles 28:
Job 9,1-12.14-16.     El hombre no es justo frente a Dios.
Sal 87.     Llegue, Señor, hasta ti mi súplica.
Lc 9,57-62.     Te seguiré a donde vayas.
Jueves 29:
Santos arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael. Fiesta.
Dn 7,9-10.13-14.     Miles y miles le servían.
    o bien:
Ap 12,7-12a.     Miguel y sus ángeles declararon la guerra al dragón.
Sal 137.     Delante de los ángeles tañaré para ti, Señor.
Jn 1,47-51.     Veréis a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre.
Viernes 30:
San Jerónimo, presbítero y doctor de la Iglesia. Memoria.
Job 38,1-12-21;40,3-5.     ¿Has mandado a la mañana o has entrado por los hontanares del mar?
Sal 138.     Guíame, Señor, por el camino eterno
Lucas 10,13-16.     Quien me rechaza a mí, rechaza al que me ha enviado.
Sábado 1:
Santa Teresa del Niño Jesús, virgen y doctora de la Iglesia. Memoria.
Job 42,1-3.5-6.12-16.     Ahora te han visto mis ojos, por eso me retracto.
Sal 118.     Haz brillar, Señor, tu rostro sobre tu siervo.
Lc 10,17-24.     Estad alegres porque vuestros nombres están escritos en el cielo.



     En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos: -Un hombre rico tenía un administrador, y le llegó la denuncia de que derrochaba sus bienes.
     Entonces lo llamó y le dijo: “¿Qué es eso que me cuentan de ti? Entrégame el balance de tu gestión, porque quedas despedido”.
     El administrador se puso a echar sus cálculos: “¿Qué voy a hacer ahora que mi amo me quita el empleo? Para cavar no tengo fuerzas; mendigar me da vergüenza. Ya sé lo que voy a hacer para que, cuando me echen de la administración, encuentre quien me reciba en su casa”.
    Fue llamando uno a uno a los deudores de su amo y dijo al primero: “¿Cuánto debes a mi amo?”.
    Este respondió: “Cien barriles de aceite”.
   Él le dijo: “Aquí está tu recibo; aprisa, siéntate y escribe cincuenta”.
    Luego dijo a otro: “Y tú, ¿cuánto debes?”.
   Él contestó: “Cien fanegas de trigo”.
   Le dijo: “Aquí está tu recibo, escribe ochenta”.
  Y el amo felicitó al administrador injusto, por la astucia con que había procedido. Ciertamente, los hijos de este mundo son más astutos con su gente que los hijos de la luz.
  Y yo os digo: Ganaos amigos con el dinero injusto, para que, cuando os falte, os reciban en las moradas eternas.
   El que es de fiar en lo menudo también en lo importante es de fiar; el que no es honrado en lo menudo tampoco en lo importante es honrado.
    Si no fuisteis de fiar en el injusto dinero, ¿quién os confiará lo que vale de veras? Si no fuisteis de fiar en lo ajeno, lo vuestro, ¿quién os lo dará?
   Ningún siervo puede servir a dos amos, porque, o bien aborrecerá a uno y amará al otro, o bien se dedicará al primero y no hará caso del segundo. No podéis servir a Dios y al dinero.



Para la Semana
Lunes 19:

Prov 3,27-34.    El Señor aborrece al perverso.
Sal 14.    El justo habitará en tu monte santo, Señor
Lc 8,16-13.    El candil se pone en el candelero para que haya luz.

Martes 20:

   San Andrés Kim Taegon, presbítero, y san Pablo Chong Hasang, y compañeros mártires. Memoria.

Prov 21,1-6.10-13.    Diversas sentencias.
Sal 118.    Guíame, Señor, por la senda de tus mandatos.
Lc 8,19-21. Mi madre y mis hermanos son estos: los que escuchan la Palabra de Dios y la ponen por obra.

Miércoles 21:
San Mateo, apóstol y evangelista. Fiesta.

Ef 4,1-7.11-13.    Él ha constituido a unos apóstoles, a otros evangelizadores.
Sal 18.    A toda la tierra alcanza su pregón.
Mt 9,9-13.    Mateo, sígueme. Él se levantó y lo siguió.

Jueves 22:

Ecl 1,2-11.    Nada hay nuevo bajo el sol.
Sal 89.    Señor, tú has sido nuestro refugio de generación en generación.
Lc 9,7-9,    A Juan le mandé decapitar yo ¿Quién es éste de quien oigo semejantes cosas?

Viernes 23:

Ecl 3,1-11.    Todas las tareas bajo el sol tienen su razón.
Sal 143.    Bendito el Señor, mi roca.
Lc 9,18-22.    Tú eres el Mesías de Dios. El Hijo del hombre tiene que padecer mucho.

 Sábado 24:

Eclesiastés 11,9-12.8.    Acuérdate de tu Hacedor durante tu juventud, antes de que el polvo vuelva a la tierra y el espíritu vuelva a Dios.
Sal 89.    Señor, tú has sido nuestro refugio de generación en generación
Lucas 9,43-45.    Al Hijo del hombre, le van a entregar. Las daba miedo preguntarle sobre el asunto.





Una vez que Jesús estaba orando solo, en presencia de sus discípulos, les preguntó:
-¿Quién dice la gente que soy yo?»
Ellos contestaron:
-Unos que Juan el Bautista, otros que Elías, otros dicen que ha vuelto a la vida uno de los antiguos profetas.
Él les preguntó:
-Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?
Pedro tomó la palabra y dijo:

-El Mesías de Dios.
Él les prohibió terminantemente decírselo a nadie. Y añadió:
-El Hijo del hombre tiene que padecer mucho, ser desechado por los ancianos, sumos sacerdotes y escribas, ser ejecutado y resucitar al tercer día.
Y, dirigiéndose a todos, dijo:
-El que quiera seguirme, que se niegue a sí mismo, cargue con su cruz cada día y se venga conmigo. Pues el que quiera salvar su vida la perderá; pero el que pierda su vida por mi causa la salvará.


Para la Semana

Lunes 20:
2Re 17,5-8.13-15ª.18. El Señor arrojó de su presencia a Israel, y solo quedó la tribu de Judá.
Sal 59. Que tu mano salvadora, Señor, nos responda.
Mt 7,1-5. Sácate primero la viga del ojo.
Martes 21:
2 Reyes l9,9b-l 1, 14-21.31-35a.36. Yo escucharé a esta ciudad para salvarla, por mi honor y el de David.
Sal 47. Dios ha fundado su ciudad para siempre.
Mateo 7,6.12-14. Tratad a los demás como queréis que ellos os traten.
Miércoles 22:
2 Reyes 22-8-13; 23,1-3. El rey leyó al pueblo el libro de la alianza encontrado en el templo y selló ante el Señor la alianza.
Sal 118. Muéstrame, Señor, el camino de tus leyes
Mateo 7,15-20. Por sus frutos los conoceréis.
Jueves 23:
2Re 24,8-17. Nabucodonosor deportó a Jeconías y a todos los ricos de Babilonia
Sal 78. Líbranos, Señor, por el honor de tu nombre.
Mt 7,21-19. La casa edificada sobre roca y la casa edificada sobre arena.
Por la tarde: Natividad de San Juan Bautista. Solemnidad.
Jer 1,4-10. Antes de formarte en el vientre, te escogí.
Sal 70. En el seno materno tú me sostenías.
1Pe1,8-12. La salvación fue el tema que investigaron y escrutaron los profetas.
Lc 1,5-17. Te dará un hijo, y le pondrás por nombre Juan.
Viernes 24:
Natividad de San Juan Bautista. Solemnidad
Is 49,1-6. Te hago luz de las naciones.
Sal 138. Te doy gracias, porque me has plasmado portentosamente.
Hch 13,22-26. Juan predicó antes de que llegara Jesús.
Lc 1,57-66.80. Juan es su nombre.
Sábado 25:
Lam 2,2.10-14.18-19. Grita al Señor, laméntate, Sión.
Sal 73. No olvides sin remedio la vida de tus pobres.
Mt 8,5-17. Vendrán muchos de oriente y occidente y se sentarán con Abrahán, Isaac y Jacob.

 
      En aquel tiempo, un fariseo rogaba a Jesús que fuera a comer con él. Jesús, entrando en casa del fariseo, se recostó a la mesa. Y una mujer de la ciudad, una pecadora, al enterarse de que estaba comiendo en casa del fariseo, vino con un frasco de perfume y, colocándose detrás junto a sus pies, llorando, se puso a regarle los pies con sus lágrimas, se los enjugaba con sus cabellos, los cubría de besos y se los ungía con el perfume. Al ver esto, el fariseo que lo había invitado se dijo:

«Si este fuera profeta sabría quién es esta mujer que lo está tocando y lo que es: una pecadora».
    Jesús tomó la palabra y le dijo:
-Simón, tengo algo que decirte.
Él respondió:
-Dímelo, maestro.
Jesús le dijo:
-Un prestamista tenía dos deudores; uno le debía quinientos denarios y el otro cincuenta. Como no tenían con qué pagar, los perdonó a los dos. ¿Cuál de los dos lo amará más?
Simón contestó:
-Supongo que aquel a quien le perdonó más.
Jesús le dijo:
-Has juzgado rectamente.
Y, volviéndose a la mujer, dijo a Simón:
-¿Ves a esta mujer? Cuando yo entré en tu casa no me pusiste agua para los pies; ella, en cambio, me ha lavado los pies con sus lágrimas y me los ha enjugado con su pelo. Tú no me besaste; ella, en cambio, desde que entró, no ha dejado de besarme los pies. Tú no me ungiste la cabeza con ungüento; ella, en cambio, me ha ungido los pies con perfume. Por eso te digo: sus muchos pecados están perdonados, porque tiene mucho amor; pero al que poco se le perdona, poco ama.
Y a ella le dijo:
-Tus pecados están perdonados.
Los demás convidados empezaron a decir entre sí:
-¿Quién es este que hasta perdona pecados?
Pero Jesús dijo a la mujer:
-Tu fe te ha salvado, vete en paz.
Después de esto iba caminando de ciudad en ciudad y de pueblo en pueblo, predicando el Evangelio del reino de Dios; lo acompañaban los Doce y algunas mujeres que él había curado de malos espíritus y enfermedades: María Magdalena, de la que habían salido siete demonios; Juana, mujer de Cusa, intendente de Herodes; Susana y otras muchas que le ayudaban con sus bienes.


Para la Semana
Lunes 13:
1Re 21,1-6. Nabot ha muerto apedreado.
Sal 5. Atiende a mis gemidos, Señor.
Mt 5,38-42. Yo os digo: no hagáis frente al que os agravia
Martes 14:
1Re 21,17-29. Has hecho pecar a Israel.
Sal 50. Misericordia, Señor: hemos pecado.
Mt 5,43-48. Amad a vuestros enemigos.
Miércoles 15:
Dedicación de la Iglesia Catedral. Fiesta.
2Cron 8,22-23.27-30. Te he construido un palacio, un sitio donde vivas para siempre.
Salmo: 1Cron 29. Alabamos tu nombre glorioso, Señor.
Jn 2,13-22. Hablaba del Templo de su cuerpo.
Jueves 16:
Eclo 48,1-15. Elías fue arrebatado en el torbellino, y Eliseo recibió dos tercios de su espíritu.
Sal 96. Alegraos, justos, con el Señor.
Mt 6,7-15. Vosotros rezad así.
Viernes 17:
2Re 11,1-4.9-18.20. Ungió a Joás, y todos aclamaron: ¡Viva el rey!.
Sal 131. El Señor ha elegido a Sión, ha deseado vivir en ella.
Mt 6,19-23. Donde está tu tesoro, allí está tu corazón.
Sábado 18:
2 Crón 24,17-25. Zacarías, al que matasteis entre el santuario y el altar.
Sal 88. Le mantendré eternamente mi favor.
Mt 6,24-34. No os agobiéis por el mañana.



 
En aquel tiempo iba Jesús camino de una ciudad llamada Naín, e iban con él sus discípulos y mucho gentío.
Cuando se acercaba a la entrada de la ciudad resultó que sacaban a enterrar a un muerto, hijo único de su madre, que era viuda; y un gentío considerable de la ciudad la acompañaba.
Al verla el Señor le dio lástima y le dijo:
- No llores.
Se acercó al ataúd, lo tocó (los que lo llevaban se pararon) y dijo:
-¡Muchacho, a ti te lo digo, levántate!
El muerto se incorporó y empezó a hablar, y Jesús se lo entregó a su madre.
Todos, sobrecogidos, daban gloria a Dios, diciendo:
-Un gran Profeta ha surgido entre nosotros. Dios ha visitado a su pueblo.
La noticia del hecho se divulgó por toda la comarca y por Judea entera.

Para la Semana



Lunes 5:

1Re 17,1-6. Elías sirve al Señor, Dios de Israel.

Sal 120. Nuestro auxilio es el nombre del Señor, que hizo el cielo y la tierra.

Mt 5,1-12. Dichosos los pobres en el espíritu.

Martes 6:
1Re 17,7-16. La orza de harina no se vació, como lo había dicho el Señor por medio de Elías.
Sal 4. Haz brillar sobre nosotros, Señor, la luz de tu rostro.
Mt 5,13-16. Vosotros sois la luz del mundo.
Miércoles 7:
1Re 18,20-39. Que sepa este pueblo que tú eres el Dios verdadero, y que tú les cambiarás el corazón.
Sal 15. Protégeme, Dios mío, que me refugio en tí.
Mt 5,17-19. No he venido a abolir, sino a dar plenitud.
Jueves 8:
1Re 18,41-46. Elías oró, y el cielo derramó lluvia.
Sal 64. Oh Dios, tú mereces un himno en Sión.
Mt 5,20-26. Todo el que esté peleado con su hermano será procesado.
Viernes 9:
1Re 19,9a.11-16. Ponte de pie en el monte ante el Señor.
Sal 26. Tu rostro buscaré, Señor.
Mt 5,27-32. El que mira a una mujer casada deseándola, ya ha sido adúltero.
Sábado 10:
Hch 11,21b-26; 13,1-3. Era hombre de bien, lleno de Espíritu Santo y de fe.
Sal 97. El Señor revela a las naciones su justicia.
Mt 5,33-37. Yo os digo que no juréis en absoluto.