sábado, 18 de junio de 2016

1 Lecturas

Una vez que Jesús estaba orando solo, en presencia de sus discípulos, les preguntó:
-¿Quién dice la gente que soy yo?»
Ellos contestaron:
-Unos que Juan el Bautista, otros que Elías, otros dicen que ha vuelto a la vida uno de los antiguos profetas.
Él les preguntó:
-Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?
Pedro tomó la palabra y dijo:

-El Mesías de Dios.
Él les prohibió terminantemente decírselo a nadie. Y añadió:
-El Hijo del hombre tiene que padecer mucho, ser desechado por los ancianos, sumos sacerdotes y escribas, ser ejecutado y resucitar al tercer día.
Y, dirigiéndose a todos, dijo:
-El que quiera seguirme, que se niegue a sí mismo, cargue con su cruz cada día y se venga conmigo. Pues el que quiera salvar su vida la perderá; pero el que pierda su vida por mi causa la salvará.


Para la Semana

Lunes 20:
2Re 17,5-8.13-15ª.18. El Señor arrojó de su presencia a Israel, y solo quedó la tribu de Judá.
Sal 59. Que tu mano salvadora, Señor, nos responda.
Mt 7,1-5. Sácate primero la viga del ojo.
Martes 21:
2 Reyes l9,9b-l 1, 14-21.31-35a.36. Yo escucharé a esta ciudad para salvarla, por mi honor y el de David.
Sal 47. Dios ha fundado su ciudad para siempre.
Mateo 7,6.12-14. Tratad a los demás como queréis que ellos os traten.
Miércoles 22:
2 Reyes 22-8-13; 23,1-3. El rey leyó al pueblo el libro de la alianza encontrado en el templo y selló ante el Señor la alianza.
Sal 118. Muéstrame, Señor, el camino de tus leyes
Mateo 7,15-20. Por sus frutos los conoceréis.
Jueves 23:
2Re 24,8-17. Nabucodonosor deportó a Jeconías y a todos los ricos de Babilonia
Sal 78. Líbranos, Señor, por el honor de tu nombre.
Mt 7,21-19. La casa edificada sobre roca y la casa edificada sobre arena.
Por la tarde: Natividad de San Juan Bautista. Solemnidad.
Jer 1,4-10. Antes de formarte en el vientre, te escogí.
Sal 70. En el seno materno tú me sostenías.
1Pe1,8-12. La salvación fue el tema que investigaron y escrutaron los profetas.
Lc 1,5-17. Te dará un hijo, y le pondrás por nombre Juan.
Viernes 24:
Natividad de San Juan Bautista. Solemnidad
Is 49,1-6. Te hago luz de las naciones.
Sal 138. Te doy gracias, porque me has plasmado portentosamente.
Hch 13,22-26. Juan predicó antes de que llegara Jesús.
Lc 1,57-66.80. Juan es su nombre.
Sábado 25:
Lam 2,2.10-14.18-19. Grita al Señor, laméntate, Sión.
Sal 73. No olvides sin remedio la vida de tus pobres.
Mt 8,5-17. Vendrán muchos de oriente y occidente y se sentarán con Abrahán, Isaac y Jacob.

 
      En aquel tiempo, un fariseo rogaba a Jesús que fuera a comer con él. Jesús, entrando en casa del fariseo, se recostó a la mesa. Y una mujer de la ciudad, una pecadora, al enterarse de que estaba comiendo en casa del fariseo, vino con un frasco de perfume y, colocándose detrás junto a sus pies, llorando, se puso a regarle los pies con sus lágrimas, se los enjugaba con sus cabellos, los cubría de besos y se los ungía con el perfume. Al ver esto, el fariseo que lo había invitado se dijo:

«Si este fuera profeta sabría quién es esta mujer que lo está tocando y lo que es: una pecadora».
    Jesús tomó la palabra y le dijo:
-Simón, tengo algo que decirte.
Él respondió:
-Dímelo, maestro.
Jesús le dijo:
-Un prestamista tenía dos deudores; uno le debía quinientos denarios y el otro cincuenta. Como no tenían con qué pagar, los perdonó a los dos. ¿Cuál de los dos lo amará más?
Simón contestó:
-Supongo que aquel a quien le perdonó más.
Jesús le dijo:
-Has juzgado rectamente.
Y, volviéndose a la mujer, dijo a Simón:
-¿Ves a esta mujer? Cuando yo entré en tu casa no me pusiste agua para los pies; ella, en cambio, me ha lavado los pies con sus lágrimas y me los ha enjugado con su pelo. Tú no me besaste; ella, en cambio, desde que entró, no ha dejado de besarme los pies. Tú no me ungiste la cabeza con ungüento; ella, en cambio, me ha ungido los pies con perfume. Por eso te digo: sus muchos pecados están perdonados, porque tiene mucho amor; pero al que poco se le perdona, poco ama.
Y a ella le dijo:
-Tus pecados están perdonados.
Los demás convidados empezaron a decir entre sí:
-¿Quién es este que hasta perdona pecados?
Pero Jesús dijo a la mujer:
-Tu fe te ha salvado, vete en paz.
Después de esto iba caminando de ciudad en ciudad y de pueblo en pueblo, predicando el Evangelio del reino de Dios; lo acompañaban los Doce y algunas mujeres que él había curado de malos espíritus y enfermedades: María Magdalena, de la que habían salido siete demonios; Juana, mujer de Cusa, intendente de Herodes; Susana y otras muchas que le ayudaban con sus bienes.


Para la Semana
Lunes 13:
1Re 21,1-6. Nabot ha muerto apedreado.
Sal 5. Atiende a mis gemidos, Señor.
Mt 5,38-42. Yo os digo: no hagáis frente al que os agravia
Martes 14:
1Re 21,17-29. Has hecho pecar a Israel.
Sal 50. Misericordia, Señor: hemos pecado.
Mt 5,43-48. Amad a vuestros enemigos.
Miércoles 15:
Dedicación de la Iglesia Catedral. Fiesta.
2Cron 8,22-23.27-30. Te he construido un palacio, un sitio donde vivas para siempre.
Salmo: 1Cron 29. Alabamos tu nombre glorioso, Señor.
Jn 2,13-22. Hablaba del Templo de su cuerpo.
Jueves 16:
Eclo 48,1-15. Elías fue arrebatado en el torbellino, y Eliseo recibió dos tercios de su espíritu.
Sal 96. Alegraos, justos, con el Señor.
Mt 6,7-15. Vosotros rezad así.
Viernes 17:
2Re 11,1-4.9-18.20. Ungió a Joás, y todos aclamaron: ¡Viva el rey!.
Sal 131. El Señor ha elegido a Sión, ha deseado vivir en ella.
Mt 6,19-23. Donde está tu tesoro, allí está tu corazón.
Sábado 18:
2 Crón 24,17-25. Zacarías, al que matasteis entre el santuario y el altar.
Sal 88. Le mantendré eternamente mi favor.
Mt 6,24-34. No os agobiéis por el mañana.



 
En aquel tiempo iba Jesús camino de una ciudad llamada Naín, e iban con él sus discípulos y mucho gentío.
Cuando se acercaba a la entrada de la ciudad resultó que sacaban a enterrar a un muerto, hijo único de su madre, que era viuda; y un gentío considerable de la ciudad la acompañaba.
Al verla el Señor le dio lástima y le dijo:
- No llores.
Se acercó al ataúd, lo tocó (los que lo llevaban se pararon) y dijo:
-¡Muchacho, a ti te lo digo, levántate!
El muerto se incorporó y empezó a hablar, y Jesús se lo entregó a su madre.
Todos, sobrecogidos, daban gloria a Dios, diciendo:
-Un gran Profeta ha surgido entre nosotros. Dios ha visitado a su pueblo.
La noticia del hecho se divulgó por toda la comarca y por Judea entera.

Para la Semana



Lunes 5:

1Re 17,1-6. Elías sirve al Señor, Dios de Israel.
Sal 120. Nuestro auxilio es el nombre del Señor, que hizo el cielo y la tierra.
Mt 5,1-12. Dichosos los pobres en el espíritu.
Martes 6:
1Re 17,7-16. La orza de harina no se vació, como lo había dicho el Señor por medio de Elías.
Sal 4. Haz brillar sobre nosotros, Señor, la luz de tu rostro.
Mt 5,13-16. Vosotros sois la luz del mundo.
Miércoles 7:
1Re 18,20-39. Que sepa este pueblo que tú eres el Dios verdadero, y que tú les cambiarás el corazón.
Sal 15. Protégeme, Dios mío, que me refugio en tí.
Mt 5,17-19. No he venido a abolir, sino a dar plenitud.
Jueves 8:
1Re 18,41-46. Elías oró, y el cielo derramó lluvia.
Sal 64. Oh Dios, tú mereces un himno en Sión.
Mt 5,20-26. Todo el que esté peleado con su hermano será procesado.
Viernes 9:
1Re 19,9a.11-16. Ponte de pie en el monte ante el Señor.
Sal 26. Tu rostro buscaré, Señor.
Mt 5,27-32. El que mira a una mujer casada deseándola, ya ha sido adúltero.
Sábado 10:
Hch 11,21b-26; 13,1-3. Era hombre de bien, lleno de Espíritu Santo y de fe.
Sal 97. El Señor revela a las naciones su justicia.
Mt 5,33-37. Yo os digo que no juréis en absoluto.


 
     En aquel tiempo, Jesús se puso hablar a la gente del reino de Dios y sanaba a los que tenían necesidad de curación. El día comenzaba a declinar. Entonces, acercándose los Doce, le dijeron:
     - «Despide a la gente; que vayan a las aldeas y cortijos de alrededor a buscar alojamiento y comida, porque aquí estamos en descampado».
     Él les contestó:
      - «Dadles vosotros de comer».
     Ellos replicaron:
     - «No tenemos más que cinco panes y dos peces; a no ser que vayamos a comprar de comer para todo esta gente». Porque eran unos cinco mil hombres. 

Entonces dijo a sus discípulos:
    - «Haced que se echen sienten en grupos de unos cincuenta cada uno». Lo hicieron así y dispusieron que se sentaran todos. Entonces, tomando él los cinco panes y los dos peces y alzando la mirada al cielo, pronunció la bendición sobre ellos, los partió y se los iba dando a los discípulos para que se los sirvieran a la gente. Comieron todos y se saciaron, y recogieron lo que les había sobrado: doce cestos.

Para la Semana
Lunes 30:
2Pe 1,1-7. Nos ha dado los inapreciables bienes prometidos, con los cuales podéis participar del mismo ser de Dios.
Sal 90. Dios mío, confío en tí.
Mc 12,1-12. Agarraron al hijo querido, lo mataron y lo arrojaron fuera de la viña.
Martes 31:
La Visitación de la Virgen María. Fiesta.
Sof 3,14-14. El Señor será el rey de Israel, en medio de ti.
o bien:
Rom 12,9-16b. Contribuid en las necesidades de los santos; practicad la hospitalidad.
Salmo: Is 12,2-6. Qué grande es en medio de ti el Santo de Israel.
Lc 1,39-56. ¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor?
Miércoles 1:
2Tim 1,1-3.6-12. Reaviva el don de Dios, que recibiste cuando te impuse las manos.
Sal 122. A ti, Señor, levanto mis ojos.
Mc 12,18-27. No es Dios de muertos, sino de vivos.
Jueves 2:
2Tim 2,8-15. La palabra de Dios no está encadenada. Si morimos con él, viviremos con él.
Sal 24. Señor, enséñame tus caminos.
Mc 12,28b-34. No hay mandamiento mayor que estos.
Viernes 3:
Sagrado Corazón de Jesús. Solemnidad
Ez 34,11-16. Yo mismo apacentaré mis ovejas, yo mismo las haré sestear.
Sal 22. El Señor es mi pastor, nada me falta.
Rom 5,5b-11. La prueba de que Dios nos ama.
Lc 15,3-7. ¡Felicitadme!, he encontrado la oveja que se me había perdido.
Sábado 4:
Inmaculado Corazón de María. Memoria
2Tim 4,1-8. Cumple tu tarea de evangelizador. Yo estoy a punto de ser sacrificado, y el Señor me premiará con la corona merecida.
Sal 70. Mi boca contará tu salvación.
Lc 2,41-51. Conservaba todo esto en su corazón.

 
     En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
     - «Muchas cosas me quedan por deciros, pero no podéis cargar con ellas por ahora; cuando venga él, el Espíritu de la verdad, os guiará hasta la verdad plena. Pues no hablará por cuenta propia, sino que hablará de lo que oye y os comunicará lo que está por venir.
     Él me glorificará, porque recibirá de lo mío y os lo anunciará.
    Todo lo que tiene el Padre es mío. Por eso os he dicho que recibirá y tomará de lo mío y os lo anunciará».

Para la Semana

Lunes 23:

1Pe 1,3-9. No habéis visto a Jesucristo, y lo amáis; creéis en él, y os alegráis con un gozo inefable.

Sal 110. El Señor recuerda siempre su alianza.

Mc 10,17-27. Vende lo que tienes y sígueme.

Martes 24:
1Pe 1,10-16. Predecían la gracia destinada a vosotros; por eso, controlaos bien, estando a la expectativa.
Sal 97. El Señor da a conocer su victoria.
Mc 10,28-31. Recibiréis en este tiempo cien veces más, con persecuciones, y en la edad futura, vida eterna.
Miércoles 25:
1Pe 1,18-25. Os rescataron a precio de la sangre de Cristo, el Cordero sin defecto.
Sal 147. Glorifica al Señor, Jerusalén.
Mc 10,32-45. Mirad, estamos subiendo a Jerusalén, y el Hijo del hombre va a ser entregado.
Jueves 26:
1Pe 2,2-5.9-12. Vosotros sois un sacerdocio real, una nación consagrada, para proclamar las hazañas del que os llamó.
Sal 99. Entrad en la presencia del Señor con vítores.
Mc 10,46-52. Maestro, haz que pueda ver.
Viernes 27:
1Pe 4,7-13. Sed buenos administradores de la múltiple gracia de Dios.
Sal 95. Llega el Señor a regir la tierra.
Mc 11,11-26. Mi casa se llamará casa de oración para todos los pueblos. Tened fe en Dios.
Sábado 28:
Jds 17.20b-25. Dios puede preservaros de tropiezos y presentaros ante su gloria sin mancha.
Sal 62. Mi alma está sedienta de ti, Señor, Dios mío.
Mc 11,27-33. ¿Con qué autoridad haces esto?



 

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos:
      "Si ustedes me aman, cumplirán mis mandamientos. Y yo rogaré al Padre, y él les dará otro Paráclito para que esté siempre con ustedes:
    Jesús le respondió: "El que me ama será fiel a mi palabra, y mi Padre lo amará; iremos a él y habitaremos en él.

    El que no me ama no es fiel a mis palabras. La palabra que ustedes oyeron no es mía, sino del Padre que me envió.
    Yo les digo estas cosas mientras permanezco con ustedes.
   Pero el Paráclito, el Espíritu Santo, que el Padre enviará en mi Nombre, les enseñará todo y les recordará lo que les he dicho.»

Para la Semana
Lunes 16:
Santiago 3, 13-18. Si en vuestro corazón tenéis rivalidad, no presumáis
Sal 18, 8. 9. 10. 15. Los mandatos del Señor son rectos y alegran el corazón.
Marcos 9, 14-29. Creo, Señor, pero ayuda mi falta de fe

Martes 17:
Sant 4,1-10. Pedís y no recibís, porque pedís mal.
Sal 54. Encomienda a Dios tus afanes, que Él te sustentará.
Mc 9,29-36. El Hijo del Hombre va a ser entregado. Quien quiera ser el primero, que sea el último de todos.

Miércoles 18:
Sant 4,13b-17. ¿Qué es vuestra vida? Debéis decir así: Si el Señor lo quiere.
Sal 48. Dichosos los pobres en el espíritu, porque de ellos es el Reino de los Cielos.
Mc 9,37-39. El que no está contra nosotros está a favor nuestro.

Jueves 19:
Jesucristo, sumo y eterno sacerdote. Fiesta.
Is 52,13-53,12. Él fue traspasado por nuestras rebeliones.
Sal 39. Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad.
Lc 22,14-20. Esto es mi cuerpo. Esta copa es la Nueva Alianza sellada con mi sangre

Viernes 20:
Sant 5,9-12. Mirad que el juez está ya a la puerta.
Sal 102. El Señor es compasivo y misericordioso.
Mc 10,1-12. Lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre.

Sábado 21:
Sant 5,13-20. Mucho puede hacer la oración intensa del justo.
Sal 140. Suba mi oración como incienso en tu presencia, Señor.
Mc 10,13-16. El que no acepte el Reino de Dios como un niño, no entrará en él.


En  aquel  tiempo,  dijo  Jesús  a  sus  discípulos:
 -  «Así  está  escrito:  el  Mesías  padecerá,  resucitará  de  entre  los muertos al tercer día y en su nombre se proclamará la conversión para el perdón de los pecados a todos los pueblos,  comenzando  por  Jerusalén. 
    Vosotros  sois  testigos  de  esto.  Mirad,  yo  voy  a  enviar  sobre  vosotros  la promesa de mi Padre; vosotros, por vuestra parte, quedaos en la ciudad hasta que os revistáis de la fuerza que vino de lo alto».

    Después los sacó hasta cerca de Betania y, levantando sus manos, los bendijo. 
     Y mientras los bendecía, se separó de ellos, y fue llevado hacia el cielo. 
    Ellos se postraron ante él y se volvieron a Jerusalén con gran alegría; y estaban siempre en el templo bendiciendo a Dios.

 Para la Semana
Lunes 9:
Hechos 19,1-8. ¿Recibisteis el Espíritu Santo al aceptar la fe?
Sal 67. Reyes de la tierra, cantad a Dios.
Juan 16,29-33. Tened valor, yo he vencido al mundo.
Martes 10:
San Juan de Ávila, presbítero. Memoria.
Hechos 20, 17-37. Completo mi carrera, y cumplo el encargo que me dio el Señor Jesús.
Sal 67. Reyes de la tierra, cantad a Dios.
Juan 17,1-11 a. Padre, glorifica a tu Hijo.
Miércoles 11:
Hechos 20,28-38. Os encomiendo a Dios, que tiene poder para construiros y haceros partícipes en la herencia.
Sal 67. Reyes de la tierra, cantad a Dios.
Juan 17,11 b-19. Que sean uno, como nosotros.
Jueves 12:
Hechos 22,30;23,6- J l. Tienes que dar testimonio en Roma.
Sal 15. Protégeme, Dios mío, que me refugio en ti
Juan 17,20-26. Que sean completamente uno.
Viernes 13:
Hechos 25,13.21. Un tal Jesús ya muerto, que Pablo sostiene que está vivo.
Sal 102. El Señor puso en el cielo su trono.
Juan 21,15-19. Apacienta mis corderos, pastorea mis ovejas.
Sábado 14:
San Matías, apóstol. Fiesta
Hechos 1,15-17.20-26. Les repartieron suertes, le tocó a Matías, y lo asociaron a los once apóstoles.
Sal 112. El Señor lo sentó con los príncipes de su pueblo
Juan 15,9-17. No sois vosotros los que me habéis elegido, soy yo quien os he elegido


En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
- «El que me ama guardará mi palabra, y mi Padre lo amará, y vendremos a él y haremos morada en él. El que no me ama no guarda mis palabras. Y la palabra que estáis oyendo no es mía, sino del Padre que me envió. Os he hablado de esto ahora que estoy a vuestro lado, pero el  Paráclito,  el  Espíritu  Santo,  que  enviará  el  Padre  en  mi  nombre,  será  quien  os  lo  enseñe  todo  y  os  vaya recordando todo lo que os he dicho. La paz os dejo, mi paz os doy; no os la doy yo como la da el mundo.
Que no se turbe vuestro corazón ni se acobarde.
 Me habéis oído decir:
 “Me voy y vuelvo a vuestro lado.” Si me  amarais,  os  alegraríais  de  que  vaya  al  Padre,  porque  el  Padre  es  mayor  que  yo.  Os  lo  he  dicho  ahora, antes de que suceda, para que cuando suceda creáis».

Para la Semana
Lunes 2:
San Atanasio, obispo y doctor. Memoria
Hechos 16,11-15. El Señor abrió el corazón de Lidia para que aceptara lo que decía Pablo.
Sal 149. El Señor ama a su pueblo.
Juan 15,26-16,4a. El Espíritu de la Verdad dará testimonio de mí.
Martes 3:
San Felipe y Santiago, apóstoles. Fiesta
1Co 15,1-8. El Señor se le apareció a Santiago, después a todos los apóstoles.
Sal 18. A toda la tierra alcanza su pregón.
Jn 14,6-14. Hace tanto tiempo que estoy con vosotros, ¿y no me conoces?
Miércoles 4:
San José María Rubio, presbítero. Memoria
Hechos 17,15.22-16,1. Eso que veneráis sin conocerlo, os lo anuncio yo.
Sal 148. Llenos están el cielo y la tierra de tu gloria
Juan 16,12-15. El Espíritu de la verdad os guiará …. hasta la verdad plena.
Jueves 5:
Hechos 18,1-8. Se quedó a trabajar en su casa. Todos los sábados discutía en la sinagoga.
Sal 97. El Señor revela a las naciones su victoria.
Juan 15,16-20. Estaréis tristes, pero vuestra tristeza se convertirá en alegría.
Viernes 6:
Hechos 18,9-18. Muchos de esta ciudad son pueblo mío.
Sal 46. Dios es el rey del mundo.
Juan 16,20-23a. Se alegrará vuestro corazón y nadie os quitará vuestra alegría.
Sábado 7:
Hechos 18,23-28. Apolo demostraba con la Escritura que Jesús es el Mesías.
Sal 46,2-3.8-10. Dios es el rey del mundo.
Juan 16,23b-28. El Padre os quiere, porque vosotros me queréis y creéis.


Cuando salió Judas del cenáculo, dijo Jesús:
 - «Ahora es glorificado el Hijo del hombre, y Dios es glorificado en él. Sí Dios es glorificado en él, también Dios lo glorificará en sí mismo: pronto lo glorificará.
Hijos míos, me queda poco de estar con vosotros.
Os doy un mandamiento nuevo: que os améis unos a otros; como yo os he amado, amaos también entre vosotros. En esto conocerán todos que sois discípulos míos: si os amáis unos a otros».


Para la Semana
Lunes 25:
San Marcos evangelista. Fiesta
1Pe 5,5b-14. Os saluda Marcos, mi hijo.
Sal 88. Cantaré eternamente tus misericordias, Señor.
Mc 16,15-20. Proclamad el Evangelio a toda la creación.
Martes 26:
San Isidoro, obispo y doctor. Fiesta.
1Co 2,1-10. Vuestra fe se apoye en el poder de Dios.
Sal 118. Lámpara es tu palabra para mis pasos, luz en mi sendero.
Mt 5,13-16. Vosotros sois la luz del mundo.
Miércoles 27:
Hechos 15,1-6. Se decidió que subieran a Jerusalén a consultar a los apóstoles y presbíteros sobre la controversia.
Sal 121. Vamos alegres a la casa del Señor
Juan 15,1-6. El que permanece en mí y yo en él, ése da fruto abundante.
Jueves 28:
Hechos 15,7-21. A mi parecer, no hay que molestar a los gentiles que se convierten a Dios.
Sal 95. Contad las maravillas del Señor a todas las naciones.
Juan 15,9-11. Permaneced en mi amor, para que vuestra alegría llegue a plenitud.
Viernes 29:
Santa Catalina de Siena, virgen y doctora, patrona de Europa. Fiesta.
1Jn 1,5-2,2. La Sangre de Jesús nos limpia los pecados.
Sal 102. Bendice, alma mía, al Señor.
Mt 11,25-30. Has escondido estas cosas a los sabios y las has revelado a la gente sencilla.
Sábado 30:
Hechos 16,1-10. Ven a Macedonia y ayúdanos.
Sal 99. Aclama al Señor, tierra entera.
Juan 15,16-21. No sois el mundo, sino que yo os he escogido sacándoos del mundo.




     En aquel tiempo dijo Jesús: 
      -Mis ovejas escuchan mi voz, y yo las conozco, y ellas me siguen, y yo les doy la vida eterna; no perecerán para siempre, y nadie las arrebatará de mi mano. 
    Mi Padre, que me las ha dado, supera a todos, y nadie puede arrebatarlas de la mano de mi Padre.  
    Yo y el Padre somos uno.

Para la Semana
Lunes 18:

Hechos 11,1-18. También a los gentiles les ha otorgado Dios la conversión que lleva a la vida.
Sal 41. Mi alma tiene sed de ti, Dios vivo.
Juan 10,1-10. El buen pastor da la vida por las ovejas.

Martes 19:

Hechos 11,19-26. Se pusieron a hablar también a los griegos, anunciándoles al Señor Jesús.
Sal 86. Alabad al Señor, todas las naciones.
Juan 10,22-30. Yo y el Padre somos uno.

Miércoles 20:

Hechos 12,24-13,5a. Apartamos a Bernabé y a Saulo.
Sal 66. Oh Dios, que te alaben los pueblos, que todos los pueblos te alaben.
Juan 12,44-50. Yo he venido al mundo como luz.

Jueves 21:

Hechos 13,13-25. Dios sacó de la descendencia de David un salvador: Jesús.
Sal 88. Cantaré eternamente tus misericordias, Señor.
Juan 13,16-20. El que recibe a mi enviado me recibe a mí.

Viernes 22:

Hechos 13,26-33. Dios ha cumplido su promesa resucitando a Jesús.
Sal 2. Tú eres mi Hijo: yo te he engendrado hoy.
Juan 14,1-5. Yo soy el camino y la verdad y la vida.

Sábado 23:

Hechos 13,44-52. Sabed que nos dedicamos a los gentiles.
Sal 97. Los confines de la tierra han contemplado la victoria de nuestro Dios.
Juan 14,7-14. Quien me ha visto a mí ha visto al Padre.

Al anochecer de aquel día, el primero de la semana, estaban los discípulos en una casa con las puertas cerradas por miedo a los judíos. Y en esto entró Jesús, se puso en medio y les dijo:
-Paz a vosotros.
Y, diciendo esto, les enseñó las manos y el costado. Y los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor. Jesús repitió:
-Paz a vosotros. Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo.
Y, dicho esto, exhaló su aliento sobre ellos y les dijo:
-Recibid el Espíritu Santo; a quienes les perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos.
Tomás, uno de los Doce, llamado el Mellizo, no estaba con ellos cuando vino Jesús. Y los otros discípulos le decían:
-Hemos visto al Señor.
Pero él les contestó:
-Si no veo en sus manos la señal de los clavos, si no meto el dedo en el agujero de los clavos y no meto la mano en su costado, no lo creo.
A los ocho días, estaban otra vez dentro los discípulos, y
Tomás con ellos. Llegó Jesús, estando cerradas las puertas, se puso en medio y dijo:
-Paz a vosotros.
Luego dijo a Tomás:
-Trae tu dedo, aquí tienes mis manos; trae tu mano y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente.
Contestó Tomás:
-¡Señor mío y Dios mío!
Jesús le dijo:
-¿Porque me has visto has creído? Dichosos los que crean sin haber visto.
Muchos otros signos, que no están escritos en este libro, hizo Jesús a la vista de los discípulos. Estos se han escrito para que creáis que Jesús es el Mesías, el Hijo de Dios, y para que, creyendo, tengáis vida en su nombre.

Para la Semana
Lunes 4:
Anunciación del Señor. Solemnidad.
Is 7,10-14; 8,10. Mirad: la Virgen está encinta.
Sal 39. Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad.
Heb 10,4-10. Está escrito en el libro: “Aquí estoy, oh Dios, para hacer tu voluntad”.
Lc 1,26-38. Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo
Martes 5:
Hechos 4,32-37. Todos pensaban y sentían lo mismo.
Sal 92. El Señor reina, vestido de majestad
Juan 3,5a.7b-15. Nadie ha subido al cielo, sino el que bajó del cielo, el Hijo del hombre.
Miércoles 6:
Hechos 5,17 -26. Los hombres que metisteis en la cárcel están en el templo enseñando al pueblo.
Sal 33. Si el afligido invoca al Señor, él lo escucha.
Juan 3,16.21. Dios mandó a su Hijo para que el mundo se salve por él.
Jueves 7:
Hechos 5,27-33. Testigo de esto somos nosotras y el Espíritu Santo.
Sal 33. Si el afligido invoca al Señor, él lo escucha.
Juan 3,31-36. El Padre ama al Hijo y todo lo ha puesto en su mano.
Viernes 8:
Hechos 5,34-42. Salieron contentos de haber merecido aquel ultraje por el nombre de Jesús.
Sal 26. Una cosa pido al Señor: habitar en su casa.
Juan 6,1-15. Repartió a los que estaban sentados todo lo que quisieron.
Sábado 9:
Hechos 6,1-7. Eligieron a siete hombres llenos de espíritu.
Sal 32. Que tu misericordia, Señor, venga sobre nosotros, como lo esperamos de ti.
Juan 6,16-21. Vieron a Jesús caminando sobre el lago.


En aquel tiempo, Jesús echó a andar delante, subiendo hacia Jerusalén. Al acercarse a Betfagé y Betania, junto al monte llamado de los Olivos, mandó a dos discípulos, diciéndoles:
-Id a la aldea de enfrente; al entrar encontraréis un borrico atado, que nadie ha montado todavía. Desatadlo y traedlo. Y si alguien os pregunta: “¿Por qué lo desatáis?”, contestadle: “El Señor lo necesita”.
Ellos fueron y lo encontraron como les había dicho. Mientras desataban el borrico, los dueños les preguntaron:
-¿Por qué desatáis el borrico?
Ellos contestaron:
-El Señor lo necesita.
Se lo llevaron a Jesús, lo aparejaron con sus mantos y le ayudaron a montar.
Según iba avanzando, la gente alfombraba el camino con los mantos.
Y, cuando se acercaba ya la bajada del monte de los Olivos, la masa de los discípulos entusiasmados, se pusieron a alabar a Dios a gritos, por todos los milagros que habían visto, diciendo:
-¡Bendito el que viene como rey, en nombre del Señor! Paz en el cielo y gloria en lo alto.
Algunos fariseos de entre la gente le dijeron:
-Maestro, reprende a tus discípulos.
Él replicó:
-Os digo que, si estos callan, gritarán las piedras.

Para la Semana
Lunes 21:
Isaías 41,1-7. No gritará, no voceará por las calles.
Sal 26. El Señor es mi luz y mi salvación.
Juan 12,1 -11. Déjala: lo tenia guardado para el día de mi sepultura

Martes 22:
Isaías 49,1-6. Te hago luz. de las naciones, para que mi salvación alcance hasta el confín de la tierra.
Sal 70. Mi boca contará tu salvación, Señor.
Juan 13,21-33,36-38. Uno de vosotros me va a entregar … No cantará el gallo antes de que me hayas negado tres veces.

Miércoles 23:
Isaías 50,4-9. No me tapé el rostro ante ultrajes.
Sal 68. Señor, que me escuche tu gran bondad el día de su favor
Mateo 26,14-25. El Hijo del hombre se va, como está escrito pero, ¡ay del que va a entregarlo!

Jueves 24:
Éxodo 12,1-8.11-14. Prescripciones sobre la cena pascual.
Sal 115. El cáliz de la bendición es comunión con la sangre de Cristo.
1 Corintios 11.23-26. Cada vez que coméis y bebéis, proclamáis la muerte del Señor
Juan 13,1-15, Los amó hasta el extremo

Viernes25:
Isaías 52,13-53,12, El fue traspasado por nuestras rebeliones.
Sal 30. Padre, a tus manos encomiendo mi espíritu.
Hebreos 4,14-16; 5,7-9. Aprendió a obedecer y se ha convertido para todos los que le obedecen en autor de salvación.
Juan 18,1-19,42. Lo crucificaron, y con él a otros dos.

Sábado 26:
Vigilia pascual madre de toda las vigilias.

1ª – Gén 1,1-2,2. Vio Dios todo lo que había hecho, y era muy bueno.
Sal 103. Envía tu espíritu, Señor, y repuebla la faz de la tierra.
o bien: Sal 32. La misericordia del Señor llena la tierra.
2ª – Gén 22,1-18. El sacrificio de Abrahán, nuestro padre en la fe.
Sal 15. Protégeme, Dios mío, que me refugio en ti.
3ª – Éx 14,15-15,1. Los Israelitas en medio del mar, a pie enjuto.
Salmo: Éx 15,1-18. Cantaré al Señor, sublime es su victoria.
4ª – Is 54,5-14. Con misericordia eterna te quiere el Señor, tu redentor.
Sal 29. Te ensalzaré, Señor, porque me has librado.
5ª – Is 55,1-11. Venid a mí y viviréis, sellaré con vosotros alianza perpetua.
Salmo: Is 12,2-6. Sacaréis aguas con gozo de las fuentes de la salvación.
6ª – Bar 3,9-15.32-4,4. Caminad a la claridad del resplandor del Señor.
Sal 18. Señor, tú tienes palabras de vida eterna.
7ª – Ez 36,16-28. Derramaré sobre vosotros un agua pura y os daré un corazón nuevo.
Sal 41. Como busca la cierva corrientes de agua, así mi alma te busca a ti, Dios mío.
o bien: Sal 50. Oh Dios, crea en mí un corazón puro.
Rom 6,3-11. Cristo, una vez resucitado de entre los muertos, ya no muere más.
Sal 117. Aleluya, aleluya, aleluya.
Lc 27,1-12. ¿Por qué buscáis entre los muertos al que vive?


En aquel tiempo, Jesús se retiró al monte de los Olivos. Al amanecer se presentó de nuevo en el templo, y todo el pueblo acudía a él, y, sentándose, les enseñaba. Los escribas y los fariseos le traen una mujer sorprendida en adulterio, y, colocándola en medio, le dijeron:
-Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en flagrante adulterio.
La ley de Moisés nos manda apedrear a las adúlteras; tú, ¿qué dices?
Pero Jesús, inclinándose, escribía con el dedo en el suelo.
Como insistían en preguntarle, se incorporó y les dijo:
-El que esté sin pecado que le tire la primera piedra.
E inclinándose otra vez siguió escribiendo.
Ellos, al oírlo, se fueron escabullendo uno a uno, empezando por los más viejos.
Y quedó solo Jesús con la mujer en medio, que seguía allí delante.
Jesús se incorporó y le preguntó:
-Mujer, ¿dónde están tus acusadores?; ¿Ninguno te ha condenado?
Ella contestó:
-Ninguno, Señor.
Jesús dijo:
-Tampoco yo te condeno. Anda, y en adelante no peques más.

Para la Semana
Lunes 14:
Daniel 13,1-9.15-17.19-30.33-62. Ahora tengo que morir siendo inocente.
Sal 22. Aunque camine por cañadas oscuras, nada temo, porque tú vas conmigo.
Juan 8,1-11. El que esté sin pecado, que tire la primera piedra.

Martes 15:
Número 21,4-9. Los mordidos de serpiente quedarán sanos al mirar la serpiente de bronce.
Sal 101. Señor, escucha mi oración, que mi grito llegue hasta ti.
Juan 8,21-30. Cuando levantéis al Hijo del hombre, sabréis que yo soy.

Miércoles 16:
Daniel 3,14-20.91-92.95. Envió un ángel a salvar a sus siervos.
Salmo: Dn 3,52-56. A ti gloria y alabanza por los siglos.
Juan 8,31 -42. Si el Hijo os hace libres, seréis realmente libres.

Jueves 17:
Génesis 17,3-9. Te hago padre de muchedumbre de pueblos.
Sal 104. R. El Señor se acuerda de su alianza eternamente.
Juan 8,51-59. Abrahán, vuestro padre, saltaba de gozo pensando ver mi día.

Viernes 18:
Jeremías 20,10-13. El Señor está contigo como fuerte soldado.
Sal 17. En el peligro invoqué al Señor, y me escuchó.
Juan 10,31-42. Intentaron detenerle, pero se les escabulló de las manos.

Sábado 19:
San José, esposo de la Virgen María. Solemnidad.

2Sam 7,4-5a.12-14a.16. El Señor Dios le dará el trono de David, su padre.
Sal 88. Su linaje será perpetuo.
Rom 4,13.16-18.22. Apoyado en la esperanza, creyó, contra toda esperanza.
Mt 1,16.18-21.24a. José hizo lo que le había mandado el ángel del Señor.
o bien:
Lc 2,41-51a. Mira que tu padre y yo te buscábamos angustiados.